 EL CAMINO DE LA FELICIDAD Jorge Bucay no nos dice cómo ser felices, sino que nos induce a encontrar el camino. Nos habla de la ilusión, la fantasía, el deseo, la acción y el desafío de ser quien uno es. Por eso, la encrucijada real de este recorrido está en la curva donde la felicidad depende de una búsqueda personal e intransferible, una postura de compromiso incondicional con la propia vida. “Aunque te duela... nadie puede hacerte feliz”, leemos. “Vos lo sabés, yo lo sé, todos los sabemos... y sin embargo...” |